Moët para Le Pen

En los despachos del Frente Nacional no paran de abrirse botellas de Moët & Chandon. Sin duda alguna, el deleznable atentado a la revista satírica Charlie Hebdo es el mejor caldo de cultivo para el discurso antimusulmán de este partido fascista. Un discurso que sigue captado el descontento y apoyos entre la clase obrera en Francia.

Lo preocupante de todo esto es que Occidente es quien financia a los yihaidistas para que desestabilicen Siria de la manera más sanguinaria. ¿Qué esperan, que vuelvan al viejo continente como ciudadanos ejemplares? Lo lamentable de todo esto es que cuando estos salvajes asesinan a cientos de personas fuera de Europa a nadie parece importarle lo más mínimo. No sé si esto será eurocentrismo o que también nos hemos convertido en monstruos insensibles al dolor “ajeno”.

A priori podemos pensar que se les ha ido de las manos lo de financiar a estas monstruosidades. No diría tanto, pues hasta con estos asesinatos en París contribuyen a la islamofobia provocando el “choque de civilizaciones” entre la población francesa para desestabilizar Francia. Recordemos Yugoslavia en los 90’ o Ucrania en la actualidad. Además, el miedo que están sembrando en la población es el propicio para fortalecer el aparato represivo del Estado. Aunque los pretextos puedan ser diferentes aparentemente, las leyes represivas como la “Ley de Seguridad Ciudadana” en España, responden a la necesidad del Capital de aumentar su control ante posibles conflictos derivados del empeoramiento de las condiciones de vida del proletariado.

Lo affiche-lepencierto, es que el fascismo avanza en Europa. En los países periféricos aparecen fuerzas políticas con opciones de gobernar a base de vender esperanza e ilusión con discursos peligrosamente ambiguos. Veremos qué pasa cuando la esperanza y la ilusión sean substituidas por desesperación y desilusión. No olvidemos que mientras nos ilusionamos, Amanecer Dorado sigue creciendo y que mientras tanto, siguen los fascistas en Ucrania después de un golpe de Estado apoyado por Occidente.

Hoy, Jean-Marie Le Pen tiene motivos para sonreir (no como otros) pues empieza a tener vía libre para llegar al Palais de l’Élysée. Lo de los atentados debe importarle poco pues, al fin y al cabo, se han cargado a algunos comunistas.

9 de enero 2015

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“LA OPORTUNIDAD HISTÓRICA”: TEATRO, TÍTERES Y CONVERGENCIAS

Se acerca un año cargado de elecciones y uno, que empieza a entrar en edad de riesgo por “casta política”, empieza a observar cómo prácticamente toda la actividad política se centra en el teatro mediático-electoral.

LIBERTADDigo teatro porque el proceso que estamos viviendo desde hace meses, se parece más a una función artística que a un proceso electoral. Reúne elementos de sobra para ello: dificultades, espectáculo, primarias, tensión, esperanza, actores, candidatos, mesías, buenos intérpretes y unos “malos de la película” que casi consiguen que nosotros –los espectadores- nos levantemos cabreados del sofá, aunque sea para ir a por una birra. Y esto, amigos, es lo más dramático de todo.

Ante una “oportunidad histórica”

Los principales títeres llevan meses advirtiéndonos de la importancia de las elecciones del 2015. Nos dicen que son “una oportunidad histórica” o “la última oportunidad” que vamos a tener para cambiar “las cosas”. Supongo que cuando hablan de “cambiar las cosas” se referirán a un cambio de partidos y políticos, esto es, un cambio de caras, ya que con unas elecciones poco más se puede cambiar si no hay detrás una organización y una movilización suficientemente importantes. Como no es así, entiendo que nada va a cambiar después de las elecciones. Seguiremos siendo explotados, sufriendo el paro y pasándolas canutas para sobrevivir. El mundo no se acabará en 2015.

Acabar con la corrupción

¡Tranquilos, los salvadores están decididos a acabar con la corrupción! –Y yo que pensaba que el problema era el sistema, que es corrupto(r) per se. Aún así, estas marionetas sólo pretenden acabar con la parte secundaria de ésta: los corruptos. No así con los corruptores, parte imprescindible para que haya corrupción.

Había olvidado que quienes regalan horas de televisión a nuestros queridísimos intérpretes son los titiriteros del reino. No nos engañemos, estos titiriteros son quienes ostentan el poder económico. Quienes manejan todo en la sombra; dirigen la política sin presentarse a unas elecciones; ofrecen a las masas la realidad manipulada en sus medios de comunicación; nos imponen la moda de las primarias y aúpan al candidato que más les conviene cargándose nuestra democracia; crean corrupción por dónde pasan, aunque nadie les denuncie por ello; etc…

La farsa de la política tele-dirigida

Hemos pasado en pocos meses de hacer política a perder el tiempo con su farsa. El poder económico, a través de sus medios de manipulación, sus voceros y sus salva-patrias, han conseguido que sigamos sus directrices. Nos han dicho cómo, dónde, con quién y cuándo organizarnos. Mejor dicho, cómo desorganizarnos para no ser una alternativa política real. Y hemos aceptado llegando al punto de creer que únicamente ganando unas elecciones se puede transformar la realidad.

Por ello, desde hace meses, los títeres salva-patrias sólo hacen que vendernos esperanza mientras devoramos nuestra ración de palomitas en el sofá. Estos miserables han aprovechado nuestras dificultades y necesidades para que creamos en ellos. Captar el descontento mediante la búsqueda de fe ciega a través de eslóganes vacíos y discursos ambiguos, el culto al líder, presentarse como “lo nuevo” frente a “lo viejo”, la continua negación de la lucha de clases, el no cuestionamiento del sistema económico o el desprecio hacia todo aquello que no se suba a su carro, sienta -como mínimo- las bases para algo muy peligroso.

¡Converged, malditos!

Mientras tanto, nosotros estamos en offside pensando como subirnos a la moda, perdiendo el tiempo en estupideces para que no nos llamen anticuados, anquilosados o sectarios. Es paradójico: tenemos miedo de que esos calificativos vengan de parte de esos que mantienen un sistema y un discurso de hace más de dos siglos y que restringen la política a las élites económicas y sus perros falderos. ¡Qué modernidad!

“¡Hay que converger!” –nos dicen desde los medios del capital. Pues eso hacemos algunos: converger con nuestros compañeros de trabajo, con las amigas o con el vecino de enfrente. Y parece ser que este tipo de convergencia no les gusta. Tienen miedo a aquellos capaces de organizar a su clase (y a una sociedad entera). Por ese motivo potencian a determinados títeres, como en los años 20 y 30. No vaya a ser que algún día les volvamos a dar un susto.

Carta a un dirigent “modern”

Carta a un dirigent “modern”.

 

Estimat dirigent,

Sóc un treballador. Repetisc: treballador.

Es preguntarà per què he repetit aquesta paraula. La veritat és que la trobe a faltar en els seus articles o intervencions en els mitjans dels enemics de classe. No es que jo siga un fervorós defensor de paraules en desús del diccionari sinó que em preocupa més el que representa aquesta paraula: la meua classe social.

En canvi, cada volta l’escolte més dir la paraula “ciutadans”. Per això entenc que si vostè és el representant de la nostra classe i no ens nomena per a rés (als treballadors) hi ha dos opcions:

  1. La classe treballadora ha desaparegut.
  2. Vostè ens ignora.

Evidentment, pocs s’atreviran a afirmar la primera a no ser que ho facen interessadament. Com no m’agrada malpensar, puc assegurar que vostè ens ignora o ens confon al posar-nos en el mateix sac que, per exemple, el ciutadans Amancio Ortega o Esther Koplowitz.

Què pensaria vostè d’un director d’orquestra simfònica que no fera cas dels músics i dedicara el temps d’assaig a escoltar a Kiko Rivera? –Supose que pensarà que el director s’ha equivocat de treball. Jo pense que l’orquestra s’ha equivocat de director. Així ens va.

Sincerament, vostè ha sucumbit al discurs interclassista del capital perquè vostè no ha tingut mai consciència de classe*.

*Obrera (per si de cas).

 

Atentament,

Un treballador

 

PD: treballadora, explotació, proletariat, obrer, lluita de classes, partit, capital, comunisme, revolució, socialisme, organització, formació…

Un virus mortal

Com si d’un espectre es tractés, el pànic recorre els carrers, les cases, les habitacions i els llits. Torna a estar present un virus que alguns donaven per eradicat. Pot ser havia passat desapercebut durant dècades, encara que només per a aquells que no s’havien contagiat. Als països del “1er món” molts infectats tractaven d’ocultar-ho per por a ser assenyalats socialment. No obstant això, cada volta resulta més difícil dissimular-lo. De fet, cada 3,6 segons mor una persona per esta epidèmia. Millor dit, pels causants d’aquesta.

Aquest virus té un nom: fam.

Claudicar o callar ante una injusticia. Convertirnos en cómplices

Una injusticia se debe combatir. Aceptarla nos convierte en parte de ella.

Algo similar ocurre con la reforma de la Ley electoral del PP. Muchos, en vez de plantear movilizarse para tumbarla, han optado por aceptarla y comenzar la carrera para crear candidaturas que agrupen a todas las fuerzas “progresistas”. Se trata de converger sí o sí, olvidando que la convergencia es un proceso lento y que no es ni será una suma de siglas ni únicamente una opción electoral, sino el producto del trabajo diario en la sociedad. Pero sobre todo, con poca voluntad de luchar contra esta caciquil ley. Parece que a más de uno le haya venido bien.

Mundo Obrero XXX Aniversario PCEPor si fuera poco, las formas de convergencia parece que estén ya dadas así como exigencias tan graves por parte de algunos como pedir la desaparición del PCE. ¡Casi nada! Y yo que pensaba que el enemigo era de clase. Esto sólo indica que o bien se equivocan, o son enemigos de clase (nuestros)

Por si no cuela esta exigencia, debemos quitar nuestra simbología (el martillo y la hoz) por si asustamos a alguien. Vaya, curiosamente el régimen fascista de Ucrania ha comenzado un proceso para prohibir este símbolo. Un régimen, surgido de un golpe de estado que está masacrando a las poblaciones que se han opuesto a él. Pero claro, condenarlo no es una prioridad. Será que tampoco es “ni de izquierdas ni de derechas”.

¿Olvidáis lo que sucedió en España a partir de 1936?

Debemos tener claro que la indiferencia o la neutralidad ante una injusticia nos convierte en cómplices.

Me indigna esa equidistancia con lo que ocurre en Ucrania o en Palestina, tratando por igual a las víctimas como a los verdugos; el discurso interclasista y la negación de la lucha de clases; la ambigüedad con temas como el aborto o la denuncia del sistema criminal. Podría decir, que más que indignarme, me preocupa.

No quiero ni imaginar cuando ilegalicen al Partido Comunista. ¿También lo aceptarán?

¿Y cuándo nos llevan al paredón? ¿Callarán?

Claudicar o callar davant una injustícia. Convertir-nos en còmplices

Una injustícia s’ha de combatre. Acceptar-la ens converteix en part d¡ella.

Alguna cosa semblant ocorre amb la reforma de la Llei electoral del PP. Molts, en vegada de plantejar mobilitzar-se per tombar-la, han optat per acceptar-la i començar la carrera per a tenir candidatures que agrupen a totes les forces “progressistes”. Es tracta de convergir sí o sí, oblidant que la convergència és un procés lent i que no és ni serà una suma de sigles ni una opció electoral, sinó el producte del treball diari en la societat. Però sobretot, amb poca voluntat de lluitar contra aquesta caciquista llei. Pareix que a més d’un li ha vingut bé.

4 TPer si fora poc, les formes de convergència pareix que estiguen donades ja així com les exigències tan greus per part d’alguns com demanar la desaparició del PCE. Quasi res! I jo que pensava que l’enemic era de classe. Açò només indica que o bé s’equivoquen, o són enemics de classe (nostres)

Per si no cola aquesta exigència, hem de llevar la nostra simbologia (el martell i la corbella) per si espantem a algú. Vaja, curiosament el règim feixista d’Ucraïna ha començat un procés per a prohibir aquest símbol. Un règim, sorgit d’un cop d’estat que està massacrant a les poblacions que s’han oposat a ell. Però clar, condemnar-lo no és una prioritat. Deu ser que tampoc és “ni d’esquerres ni de dretes”.

Recordeu el que va succeir a Espanya a partir del 1936?

Hem de tenir clar que la indiferència o la neutralitat davant d’una injustícia ens converteix en còmplices.

M’indigna eixa equidistància amb el que ocorre a Ucraïna o a Palestina, tractant per igual a les víctimes com als botxins; el discurs interclassista i la negació de la lluita de classes, l’ambigüitat amb temes com l’avortament o la denúncia del sistema criminal. Podria dir, que més que indignar-me, em preocupa.

No vull ni imaginar quan il·legalitzen al Partit Comunista. L’acceptaran?

I quan ens porten cap al paredó? Callaran?

Sobre la “Gran Coalición” PP-PSOE. El fascismo que viene

El candidato de los socialdemócratas europeos (entre ellos el PSOE), Martin Schulz, felicitaba hace pocos meses al Gobierno del PP por sus reformas. Recordemos además que el partido de Schulz es socio de gobierno de Merkel.

Bmd0UElCYAEDTtL¿Se imaginan un gobierno del PP y del PSOE? -Muchos pensarán que es imposible que gobiernen juntos, pero personajes como Felipe González, Rita Barberá , Zapatero o Cañete, entre otros, apuestan por una gran coalición PP- PSOE. Y es que los dueños de estos partidos/mafias (quienes pagan campañas electorales de más de 18 millones de euros), están exigiéndoles un gobierno de concentración.

¿Llegarán a hacerlo? – Lo cierto es que en Europa han coincidido en un 73% de las votaciones. Además, han sido capaces de cambiar juntos el artículo 135 de la Constitución para que el pago de la deuda (ilegítima) esté sobre nuestras necesidades básicas. También podríamos hablar de reformas laborales anti- obreras, del retraso de la edad de jubilación, de querer censurar las redes sociales, de regalar millones a los bancos o permitir los desahucios. Podemos asegurar que en los temas importantes van de la mano.

¿No hay diferencias entre ellos? -Sí. La principal diferencia en materia económica radica en qué lobby obtendrá más beneficios según gane PP o PSOE. El resto de diferencias son pura apariencia.

índexEntonces, ¿qué les lleva a exigir una gran coalición? -Pues que en vistas a una acentuación de la lucha de clases, deben unirse de manera más firme para defender sus intereses de clase. Ellos tienen claro que la clase obrera vamos a vivir cada vez en peores condiciones y entienden que deben prepararse para evitar sustos, tal y como hicieron mediante los fascismos de los años 30 en Europa. Como decía Bertolt Brecht, “no hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”.

¿Serán capaces? – Lo han demostrado históricamente y lo siguen haciendo hoy en día en Ucrania. Allí apoyan al gobierno fascista surgido tras el golpe de Estado mientras criminalizan a los antifascistas. Por mucho que intenten ocultarlo, el PP y el PSOE son como mínimo cómplices.

Y esto, amigos y amigas, no es otra cosa que la lucha de clases.

El futuro está en nuestras manos: ¡organízate y lucha!