Claudicar o callar ante una injusticia. Convertirnos en cómplices

Una injusticia se debe combatir. Aceptarla nos convierte en parte de ella.

Algo similar ocurre con la reforma de la Ley electoral del PP. Muchos, en vez de plantear movilizarse para tumbarla, han optado por aceptarla y comenzar la carrera para crear candidaturas que agrupen a todas las fuerzas “progresistas”. Se trata de converger sí o sí, olvidando que la convergencia es un proceso lento y que no es ni será una suma de siglas ni únicamente una opción electoral, sino el producto del trabajo diario en la sociedad. Pero sobre todo, con poca voluntad de luchar contra esta caciquil ley. Parece que a más de uno le haya venido bien.

Mundo Obrero XXX Aniversario PCEPor si fuera poco, las formas de convergencia parece que estén ya dadas así como exigencias tan graves por parte de algunos como pedir la desaparición del PCE. ¡Casi nada! Y yo que pensaba que el enemigo era de clase. Esto sólo indica que o bien se equivocan, o son enemigos de clase (nuestros)

Por si no cuela esta exigencia, debemos quitar nuestra simbología (el martillo y la hoz) por si asustamos a alguien. Vaya, curiosamente el régimen fascista de Ucrania ha comenzado un proceso para prohibir este símbolo. Un régimen, surgido de un golpe de estado que está masacrando a las poblaciones que se han opuesto a él. Pero claro, condenarlo no es una prioridad. Será que tampoco es “ni de izquierdas ni de derechas”.

¿Olvidáis lo que sucedió en España a partir de 1936?

Debemos tener claro que la indiferencia o la neutralidad ante una injusticia nos convierte en cómplices.

Me indigna esa equidistancia con lo que ocurre en Ucrania o en Palestina, tratando por igual a las víctimas como a los verdugos; el discurso interclasista y la negación de la lucha de clases; la ambigüedad con temas como el aborto o la denuncia del sistema criminal. Podría decir, que más que indignarme, me preocupa.

No quiero ni imaginar cuando ilegalicen al Partido Comunista. ¿También lo aceptarán?

¿Y cuándo nos llevan al paredón? ¿Callarán?

Anuncis

Videntes, iluminados y mesías

-¡Cuidado!

-¿Qué pasa?

– ¡La moda se escapa!

-Uf, qué susto. Pensé que había un comunista…

 

 

 

En un programa radiofónico mostraban esta mañana cómo engañan los videntes a aquellas personas que confían ciegamente en ellos. Lo cierto es – como ha dicho el presentador- que estos estafadores dicen lo que sus víctimas quieren oír.

 

En política, aunque parezca imposible, nos acercamos cada vez más a este tipo de estafa. Los estafadores viven de decirnos lo que queremos oír. No obstante me pregunto si esta necesidad es solamente propia o inculcada por los ingentes medios de manipulación.

¿Por qué digo esto? – El otro día un compañero de trabajo me dijo que debían unirse “los partidos de izquierda” (así, en general) y además celebrar primarias.

Le respondí que yo no era partidario de “juntar por juntar” y menos con aquellos que atentan contra nuestros intereses de clase, pues prefiero que la unidad se forje en la práctica y no porque lo digan cuatro iluminados en los medios o en las redes sociales.

En cuanto a lo de las primarias le pregunté desde cuándo tenía esa preocupación y me respondió con una rotunda sinceridad: “desde que sale en la televisión”. Sobran las palabras. Por supuesto desconocía otros métodos de participación en la elección de candidaturas como las de mi organización.

 

Pues bien, parece ser que lo de las primarias más que una moda es una imposición. Debes renunciar a tu forma organizativa para ser moderno y no quedarte “atrás”. Lo dice la tele (palabra del señor).

Es curioso, eso de quedarnos “atrás” o en el siglo XIX ya nos lo dicen los enemigos de clase a los marxistas (y eso que su sistema es anterior). El caso es que lo de quedarnos atrás nos lo dicen ahora algunos que no son enemigos de clase (¿o sí?).

El problema no es que yo no quiera primarias, lo que no quiero es que a mi partido le impongan cómo organizarse y menos si está fomentado por los medios del capital. Lo único que pido es respeto a nuestra independencia y nuestras decisiones, como yo respeto a quien quiera hacer primarias o juntarse con quien quiera.

Hablando de siglas. Eso de “sumar” o eliminar siglas creando un totum revolutum, suele responder a la necesidad de unos vividores (que nunca han doblado la espalda en su vida) de apropiarse del trabajo diario de aquellas organizaciones que sí lo hacen en el día a día. Vamos, como los capitalistas.

photoEl caso es que hay algunos tan democráticos que si no les sigues en su rutina mesiánica te acusan de anticuado, anquilosado o caduco (como el sistema que ellos tratan de mantener). Es más, también nos llaman sectarios a pesar de estar allá donde un trabajador o una trabajadora tiene un problema; de estar presentes en la sociedad (sin filtros) y de pisar la calle (y los tajos). Es decir, nos acusan de lo que son ellos, un grupo de vividores que hacen de la política su modus vivendi y que al fin y al cabo sólo sirven a los intereses del poder económico.

Lo último de la moda es acusarnos de ser “patriotas de partido”. Teniendo en cuenta que un partido es un instrumento y que entendemos que mientras lo consideremos válido lo seguiremos utilizando, no entiendo esa preocupación por acabar con el nuestro coincidiendo con el sueño de todo capitalista.

Es por eso que animo a los videntes a que se dediquen a cuestiones más importantes en esta vida, como por ejemplo a buscar un trabajo, porque cualquier día se les acabará el chollo.

Dos años de blog

tartaYa hace dos años y parece que fue ayer cuando empecé a escribir en este blog. Más de 275 posts para desahogarme con los enemigos de clase y con los traidores, valga la redundancia.

Sin duda la situación ha empeorado desde entonces para la clase obrera. Cierto es que hay mucho movimiento en la calle, pero sin una guía política. Por eso pienso necesaria la reconstrucción del Partido Comunista, esa que el capital trata de impedir a toda costa. Por este motivo, entre otros, cada día está más presente el fascismo en nuestro entorno (por lo que pueda pasar). Tampoco debemos ignorar la aparición de oportunistas que se presentan como líderes mesiánicos, algunos de ellos consagrados por los medios del capital. En cuanto a nuestras filas, no podemos concebir un partido como si fuera un foro de debate ni mantenerlo por nostalgia. Menos aún que nadie desprecie la voluntad de las bases o utilice la organización (y todo el trabajo militante) a modo de trampolín para fines personales.

Durante años trataron de matar al Partido de la clase obrera y no pudo ni Franco. Después intentaron enterrarlo vivo y todavía hay quien lo sigue intentando. Ahora tratan de marginarnos y nos llaman sectarios, stalinistas, anquilosados, etc. Cierto es que lo dirán de todas formas, hagamos lo que hagamos, pues somos de los pocos que siempre cuestionamos el sistema. También recibimos muchas presiones o ataques por no creernos mucho eso del “tripartit” que manda el poder económico. Incluso algunos se atreven a atacar nuestra democracia interna, como si tuviéramos que estar bailando el agua a más de uno.

Demasiados ataques por todos los lados. Se nota que la construcción del partido de los trabajadores es un problema para más de uno. Lo siento pero no es por capricho sino por necesidad, pues no nos queda otra opción que el socialismo y el PC es nuestra herramienta. Y quien se ponga por delante, que se aparte.

¡Viva la clase obrera!

“Los del medio” y sus frases.

  1. No soy clase obrera, soy clase media.
  2. Ni de izquierdas ni de derechas.
  3. Los países nórdicos son un ejemplo.
  4. Por una revolución pacífica. Nada de bolchevismos.
  5. Empoderar a la ciudadanía.
  6. “Esto lo arreglamos entre todos”.
  7. Los partidos tradicionales están anquilosados.
  8. Dictadura, ni la del proletariado.
  9. La lucha de clases es una cosa del pasado.
  10. Los extremos se tocan.
  11. Luchar por la economía del bien común.
  12. Reformar el capitalismo.

*También suelen tener problemas con las matemáticas. Pueden asegurar que 5-1 es una suma.

Divos y divas

Reconozco que durante años me quejé de la manipulación informativa de los medios y de la escasa participación de “los nuestros” en sus programas. Ignoraba su naturaleza y su razón de ser.

TVÚltimamente me llama la atención el aumento de apariciones y protagonismo de determinados compañeros y compañeras en distintos medios burgueses. Es por ello, que después de tantos años de ataques hacia nuestras organizaciones por parte de los medios y de traiciones por parte algunos “de los nuestros”, lo mínimo que podemos hacer es analizar por qué está ocurriendo este fenómeno. A no ser que seamos lo suficientemente ingenuos para pensar que el capital no intenta comprar a compañeros o meter infiltrados.

No obstante, voy a ocuparme de los enemigos partiendo de la buena voluntad de nuestros camaradas y de la necesidad de aprovechar cada espacio del enemigo cuando sea conveniente.

Muchas veces, cuando nos referimos a los medios de comunicación burgueses lo hacemos como si se tratase simplemente de una empresa capitalista, cuando en verdad se trata del aparato de propaganda de la clase dominante. Los medios de comunicación de masas son los panfletos del poder. Son una inversión para seguir viviendo del cuento ya que la alienación no sale gratis.

Un medio de comunicación burgués, como empresa, necesita audiencia para ser rentable y para ello requiere contar con un poco de diversidad y aparentar que todo lo existente se encuentra en ese plató. Es decir, legitimarse de alguna manera. Aún así, tampoco podemos olvidar que existen periódicos con escasas ventas y que podemos encontrar gratuitamente en facultades, colegios o centros de salud. Su principal objetivo no es aumentar la audiencia por criterios económicos de la empresa sino controlar a las masas.

Los medios de manipulación de masas, como instrumento de un capitalismo que golpea cada día con más fuerza a la clase obrera, necesitan abarcar un espectro político más grande. Ya no vale el PP – PSOE, pues el régimen bipartidista está en decadencia. Por eso el capitalismo necesita e intenta aprovechar lo que pueda de ese espectro a la izquierda del bipartito. Se trata por tanto, de instrumentalizar mediáticamente una parte de la izquierda. Y con esto no digo nada en contra de los compañeros. Simplemente, que el régimen sabe bien de dónde coger y de dónde no, según sus intereses.

Teniendo en cuenta la correlación de fuerzas actual, claramente a su favor, no les viene mal que exijamos un proceso constituyente. Veremos lo bien que nos sale una nueva Constitución siendo un 10 % en la mesa de negociación.

Me imagino a Juan Rosell descojonándose cuando un compañero televisivo tacha de “anquilosados” a los partidos “tradicionales” – ¿Tradicional es un partido obrero?

Tampoco creo que le moleste a Juan Roig los llamamientos a la unidad de la “izquierda progresista” para crear otro mejunje de partidos diluyendo la fuerza del Partido Comunista. Ya lo hicieron aquí en el País Valencià con lo de Compromís y no les viene mal que algún compañero nos anime a repetirlo.

Al capital también le viene de lujo que sin venir a cuento se critique las experiencias socialistas que existen o han existido. Algunos incluso aseguran que la II Guerra Mundial la ganó Europa. Ahora bien, como no son temas de actualidad, con una puntillita sobre el burocratismo o culto a la personalidad soviético es suficiente. Eso sí, se puede empezar la intervención con  “si yo fuese Presidente de la III República…” (y pa’ chulo, yo).

Con esto no digo que todos los que salgan en la TV sean enemigos, ni mucho menos. Las organizaciones obreras tienen que aprovechar cada espacio y cada instrumento en beneficio de nuestros intereses de clase, aunque para eso tenemos que ir con mucho cuidado asegurándonos de que cada dirigente que salga en un medio diga (y haga) lo que dice su organización (lo que decimos todos y todas).

Dicho esto, no viene mal recordar que somos los obreros y obreras con consciencia de clase y organizados. Otra cosa son aquellos que no militan en ningún lado y se dedican a hablar desde el Olimpo. ¿Qué vamos a esperar de aquellos que ni son obreros ni militantes? El tiempo los meterá en su sitio, aunque bien pensado, mejor lo hacemos nosotros. Al fin y al cabo crear, criar y endiosar divos y divas es un problema nuestro.

Progresistas, golpe de estado y autoridad competente

Nunca olviden que todo lo que hizo Hitler en Alemania era legal.” Martin Luther King.

“Sin desobediencia civil, los negros seguirían sentándose en la parte de atrás de los autobuses en USA.” Vicenç Navarro.

BaWPUrOIMAEz9Pl.jpg largeAsesinada RTVV, la radio y la televisión públicas del País Valencià, me vienen a la memoria aquellas noticias y artículos que acusaban a otros países de ser dictaduras por cerrar televisiones. Eso sí, eran televisiones privadas. Esas que por mucho que queramos no podremos nunca elegir su dirección ni mucho menos a sus propietarios. Porque debemos tener presente que la libertad de prensa es para quien puede pagarla.

Es por ello que necesitamos unos medios públicos (de nuestra propiedad) con un mínimo de objetividad. No es que piense que la información pública pueda ser completamente objetiva, pero sí más que la de cualquier medio privado, pues por encima de la información están los intereses de clase (quien paga, manda). ¿Y esos intereses no están también detrás de las formaciones políticas que controlan los medios públicos? –por supuesto, pero tenemos cierto poder de establecer las reglas del juego informativo cambiando a esos partidos por otros.

No obstante, con el cierre de RTVV hemos podido comprobar como algunos dirigentes políticos calificaban de golpe de estado el cierre, haciendo alusión al 23-F. No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. Sin embargo, ¿estos dirigentes actuaron coherentemente con su afirmación? –No.

Las directrices políticas de estos fue animar a los trabajadores a respetar ‘dignamente’ lo que dijese la autoridad competente. ¿No era un golpe de Estado? ¿Hubieran respetado la autoridad competente de los golpistas del 36 o del 23F?

Entiendo que los sindicatos y el comité de empresa cumplieron su tarea. Pero a partir de ese momento era cuando las fuerzas políticas (que hablan de golpe de estado) deberían haber animado a los trabajadores a continuar en las instalaciones y al pueblo a concentrarse a las puertas hasta que se convocasen elecciones anticipadas.

Pero no fue así, pues esos dirigentes querían respetar la autoridad competente, olvidándose de la desobediencia civil y del ‘golpe de estado’. Entonces, lo que mostraran fue un auténtico teatro.

Bien mirado, muchos de estos dirigentes “progresistas” o socialdemócratas son los mismos que indultaran al golpista Alfonso Armada, que ha muerto recientemente. Así que voy a dejar una pregunta en el aire: ¿son estos nuestros compañeros de viaje?

Progressistes, cop d’estat i autoritat competent

No oblideu que tot el que va fer Hitler era legal”. Martin Luther King.

Sense desobediència civil, els negres seguirien seient a la part darrera dels autobusos en USA”. Vicenç Navarro.

Assassinada RTVV, la ràdio i la televisió públiques del País Valencià, em venen a la memòria aquelles notícies i articles que acusaven a altres països de ser dictadures per tancar televisions. Això sí, eren televisions privades. Eixes que per molt que vulguem no podem elegir la seva direcció ni molt menys als seus propietaris. Perquè hem de recordar que la llibertat de premsa és per a qui pot pagar-la.

És per això, que necessitem uns mitjans públics (propietat nostra) amb un mínim d’objectivitat. No és que pense que la informació pública puga ser completament objectiva, però sí més que la qualsevol privada, doncs per damunt de la informació estan els interessos de classe (qui paga, mana). I eixos interessos no estan darrere de les formacions polítiques que controlen els mitjans públics? –sí. Però tenim un cert poder d’establir les regles del joc informatiu canviant eixos partits per altres.

BaWPUrOIMAEz9Pl.jpg largeNo obstant això, amb el tancament de RTVV hem pogut comprovar com alguns dirigents polítics qualificaven de cop d’estat aquest tancament, fent al·lusió al 23-F. No puc estar més d’acord amb aquesta afirmació. Però, aquests dirigents actuaren coherentment amb la seva afirmació? –No.

Les directrius polítiques d’aquests fou animar als treballadors a respectar ‘dignament’ el que digués l’autoritat competent. No era un cop d’Estat? Hagueren respectat l’autoritat competent dels colpistes del 36 o del 23F?

Entenc que els sindicats i el comitè d’empresa compliren la seva tasca. Però a partir d’eixe moment era quan les forces polítiques (que parlen de cop d’estat) deurien haver animat als treballadors a continuar a les instal·lacions i al poble a concentrar-se a les portes exigint eleccions anticipades.

Però no va ser així, doncs eixos dirigents volien respectar l’autoritat competent, oblidant-se de la desobediència civil i del ‘cop d’estat’. Aleshores, el que mostraren fou un autèntic teatre.

Ben mirat, molts d’aquests dirigents “progressistes” o socialdemòcrates són els mateixos que indultaren al colpista Alfonso Armada, que ha mort recentment. Així que vaig a deixar una pregunta en l’aire: són aquests els nostres companys de viatge?